21/06/11
Llegó a Córdoba para jugar mañana ante Belgrano por la Promoción y hasta hubo banderazo.
El mensaje, escrito con birome sobre un mantel individual, es todo un testimonio del sentimiento de los hinchas.
“Dejen la vida. Aguante y garra” , rezaba contra el ventanal que separa la sala de preembarque del patio de comidas en el aeroparque Jorge Newbery. Seguro que lo vieron Matías Almeyda, Juan Pablo Carrizo y compañía antes de subirse al avión que los depositó en esta ciudad cuando el sol se escondía detrás de las sierras. Sin embargo, la mayor conmoción para el arquero, el mediocampista y todos los jugadores de River se produjo cuando el micro estacionó en la puerta del hotel Sheraton. Sobre la avenida Duarte Quirós, unos 500 fanáticos de la banda roja colapsaron el tránsito en el anochecer cordobés con bombos, banderas y un pedido unánime, casi una súplica: que la Promoción apenas sea un mal recuerdo desde el domingo.
“El sentimiento de la gente me inunda el alma” , sostuvo el vicepresidente Diego Turnes apenas aterrizó en Córdoba. Y añadió, muy confiado: “Que los hinchas se queden tranquilos: River se va a quedar en Primera”. Fue la única voz oficial que se escuchó en estas tierras. Es que el plantel y el cuerpo técnico mantendrán los labios sellados hasta después del repechaje con Belgrano, más allá de que Juan José López entregó una frase al pasar cuando lo encararon los periodistas de los canales locales: “Estamos bien. Le agradezco mucho el apoyo a la gente” .